Últimamente he tenido unos pacientes que me han comentado que se sienten solos, que han venido de otro estado, sus familiares se encuentran lejos, así como también sus amistades y les resulta un poco difícil en su rutina de trabajo y actividades en sus días, coincidir con otras personas, para entablar una conexión y construir una amistad genuina.
Recordé que durante el tiempo que tuve la fortuna de vivir en el Hospital Chipsa los pacientes que iban con acompañante se les veía mas felices. De hecho durante mi carrera realice un reporte sobre el papel fundamental que tienen los acompañantes de los pacientes con cáncer. El acompañamiento durante sus tratamientos, sus actividades, sus paseos. El cargo que los acompañantes derrepente tienen con las emociones y miedos del paciente, además de sus propios miedos.
Ligando un tema con el otro, me di cuenta de la importancia que todo ser humano necesita durante su vida, la conexión con otro ser vivo, humano, animal o planta. Se dice mucho sobre estar solo y fomentar la paz en soledad es fundamental para demostrar que tienes un sano amor propio, pero al mismo tiempo pienso que rodearte de seres que te hacen sentir suficiente, que comparten algunos temas o modos de ver la vida, alguna pasión, una situación de la vida que los haya unido, etc. Que se continúe esa conexión, me parece que es indispensable para tener una vida balanceada. De hecho el mismo balance entre días de soledad y días de acompañamiento lleva una vida mas estable y longeva.
Siempre recordemos que la vida misma es mas alegre cuando compartimos nuestros triunfos o nos acompañamos en ocasiones en silencio en nuestros fracasos, pero siempre acompañados.
Estar rodeado de personas que celebren tu persona así tal cual eres. Ahí es.